¿Y si lo tuyo se explica por otra cosa?
Es una de las razones por las que vale la pena hacer el proceso completo. Mucho de lo que se parece al TDAH puede venir de otro lugar, y también puede ocurrir que haya TDAH y además otra cosa funcionando al mismo tiempo.
Parte del trabajo es justamente ese: revisar qué otras explicaciones podrían dar cuenta de lo que te pasa, cuáles se sostienen y cuáles no, y decírtelo con claridad aunque la respuesta no sea la que esperabas.
Si el resultado no es TDAH, igual te llevas algo útil: una descripción ordenada de cómo estás funcionando, qué sí aparece y qué conviene hacer con eso.
No prometo un diagnóstico. Prometo un proceso serio y una respuesta fundamentada, sea cual sea.

